miércoles 28 de septiembre de 2011

Under Armour Running MICRO G Split

Under Armour vuelve a su línea de running introduciendo una novedosa tecnología el MICRO G





Zapatilla mixta (entrenamiento-competición) de 281gr en báscula para talla 10 USA

LA PRUEBA modelo Split

• Probador: Peso 67kg con pisada leve pronadora y uso sin plantillas correctoras

• Variado por tierra compactada, camino y asfalto.

• 150km a ritmos entre 4’45’ y 3’15 por km

RESULTADOS DE LA PRUEBA

Amortiguación: Muy Buena, lo mejor de la zapatilla sin duda, el sistema MICRO G, me ha sorprendido gratamente, amortigua muy bien desde la primera zancada y con muy buenas sensaciones de comodidad. Han conseguido que con poca necesidad de material en la mediasuela, amortigüe lo suficiente, lo cual ayuda a mantener buenas sensaciones de terreno y ligereza en la zapatilla. Es un tipo de amortiguación integral (delantera y trasera), de tacto blando pero muy consistente, en ningún momento son “chiclosas”, precisamente por la poca necesidad de incorporar mediasuela gruesa. He hecho hasta 17km con ellas y no he notado perdidas de amortiguación con el paso de los kilómetros como si sucede con otras zapatillas.



 


Horma: Es semicurva y estrecha como corresponde a una zapatilla mixta con aptitudes para hacer entrenos rápidos o competiciones largas.


Agarre: Muy bueno, tanto en seco como en mojado. En tierra y en asfalto. La suela es bastante blanda y construida haciendo formas cuadradas, lo que hace que precisamente se agarren a la superficie sin perder en ningún momento ningún punto de apoyo o capacidad de tracción.

Estabilidad: No es fuerte, pero son correctas. Están pensadas e ideadas para un corredor neutro by que le guste tener libertad en el apoyo y éstos no deberían tener problemas de ningún tipo. La construcción del talón asimétrica ya guía la pisada de manera correcta desde el apoyo, y los elementos introducidos en arco y textil ayudan a estabilizar en las fases de transición y despegue de la pisada. Además se pueden quitar las plantillas de serie y queda hueco perfectamente para introducir unas personalizadas. Aunque no son recomendables para pisadas pronadoras. Se echa en falta más rigidez en la placa central de carbono.


 


Textil: El Upper es muy bueno, ligero, de buenísima calidad, transpirable y cómodo. Además incorpora los refuerzos necesarios en aquellos puntos críticos: puntera, talón y laterales, prescindiendo de otros, para aumentar la sensación de ligereza al calzar la zapatilla. Lengüeta fina y confortable, tirador trasero, cordones de calidad, y remates interiores buenos, dan la puntilla a la construcción de esta zapatilla.


 

Flexibilidad: Muy flexibles, dejan un movimiento natural del pie muy agradable. En ningún caso notas rigideces lo que ayuda a la transición de la pisada y a poder colocar el pie dónde y cómo quieres. Llevan incorporada una pieza de carbono central más rígida que impide en parte que el arco se hunda, aunque me gustaría que fuera más rigida

  

 

  
Durabilidad: no es uno de los fuertes de la zapatilla, aunque pueden durar sin ningún problema lo que la media de zapatillas mixtas. La blandura de la suela se paga en este sentido. Estimo que durarán sin problemas 800km.

Perfil estimado del corredor:

  • Pisada: neutra estricta.
  • Peso: óptima para entrenamiento en corredores ligeros de menos de 65kg, entrenamientos rápidos y competición larga para corredores medios de menos de 75kg, competición para más de 80kg
  • Ritmos: aunque permiten rodar con ellas sin problemas, están fabricadas para entrenar rápido o competir en distancias largas como medio maratón y maratón de asfalto.

lunes 19 de septiembre de 2011

Madrid Segovia 100

Lunes cotidiano, y sin embargo, esta mirada ausente, las piernas doloridas y la sonrisa perpetua, por suerte me recuerdan los momentos que viví el sábado….


HASTA LA SALIDA

Sábado 7:00am, suena el despertador, miras por la ventana y maldices al sol que va a acompañarte durante todo el día implacable. Una cosa más a sumar a las sensaciones negativas, desde la semana anterior las sensaciones no eran buenas, problemas, nervios, presión absurda, demasiadas expectativas. La mochila había quedado preparada el día de antes, me pongo mi camiseta recortada del GGM con el dorsal 92, la mochila de hidratación repleta de geles, gorra, gafas, medias de compresión, y enseguida bajo al portal a esperar el taxi que cogemos Julito, Emilio, Javi, Manuel y yo. Y broma va, broma viene, se me van los nervios. Saludos a mucha gente conocida, fotos, y un momento de concentración previo, en el que pienso en lo importante: no pasarme de ritmo y pensar que estoy suficientemente preparado.

SALIDA-TRES CANTOS

Se da el pistoletazo de salida y como siempre, sale gente zumbando¡¡, pero cuantos kilómetros tiene este maratón?, decimos en broma viendo como han salido de rápido. Por delante un grupo de 6 o 7 corredores con el portugués y el italiano comandan la carrera, después nosotros, unos 10-12 corredores, que vamos rodando a 5’-5’10 en estos primeros compases, y por detrás más de seiscientas ilusiones, objetivos y retos diferentes.

La carrera nos va poniendo juntos a mucha gente conocida, Antonio Gallardo, Carlos Micra, y a mis amigos Claudio, JLM, Julito, Emilio y a mí. Iban diciendo, Que vamos a por las diez horas no?, donde hay que firmar, pensaba yo.


En Tres Cantos


La primera parte es monótona, como todo el recorrido, sube-baja, caminos anchos, sin sombra, y ya dándonos de lleno el sol. Pero hablando llegamos a tres Cantos en el km 12 hacemos el avituallamiento rápido, justo sellar, beber y fuera¡¡, y eso sería una tónica a lo largo de toda la carrera, y así poco a poco, primer punto de ver a los pomponeros: María, Eva, Sonia, Carmen, ufff, que alegría cada vez que os veíamos¡¡



Gallardo, Micra, Julito y yo


Llegando a Colmenar Viejo con Gallardo, Micra y Julito


TRES CANTOS-COLMENAR-MANZANARES

El siguiente tramo pasa por el río, que estaba completamente seco, 7 veces, allí nos despegamos Julito, Emilio y yo del resto haciendo algún km a 4’40, hasta que en el km 16 o así, se nos unen un mexicano, Gallardo y Micra, y juntos llegamos a la cuesta de Colmenar, donde vimos a Charo animando, y más adelante Eva haciéndome fotos, y después Sonia y María animándonos, hago el avituallamiento muy rápido gracias a Emilio, y salgo ligero hacia Manzanares, justamente allí, corre a mi lado unos metros Pablo Vega dándome noticias de todos los corredores que van delante. 10’ el primero, 2-3’ el grupo.

Pasado el entramado urbano de Colmenar, el sol empieza a pegar duro y en serio, además para colmo el aire se para, y las sensaciones empiezan a ser bastante malas, con esos casi 34º al sol, no me noto bien, no voy perfecto como debiera, demasiado calor, y demasiado calientes los avituallamientos, al beberlos así, el líquido se me queda en el estómago, mal síntoma. Al rato, volvemos a reagruparnos todos, otra vez el grupito de JLM, Claudio, Emilio, Julito, el mexicano, Micra y Gallardo.

En el puente medieval más amigos animando, está Raquel, Mario, Pedro y Belén. Pido a Mario ayuda, “hielo y sal” para el siguiente puesto.

Pasan unos kilómetros más, y creo que me puede la tensión vivida hasta el momento. Me descuelgo del grupo, llevamos sólo 35km, y tengo demasiadas malas sensaciones físicas y mentales, las piernas no van bien, empiezan a doler, y sobre todo, voy muy deshidratado, con el estómago hinchado de agua que no se digiere, mareado y con ganas de vomitar. Voy realmente agobiado. Mentalmente hundido, y la negatividad me invade: ”no voy a llegar”, “voy fatal y esto no ha hecho más que empezar”…..Emilio me anima constantemente, y en una cuesta decidimos dar un respiro a las piernas y pararnos a andar por primera vez. Más pensamientos negativos. Voy andando y me quedan 65km por delante…..me veo incapaz de hacer esta prueba.

Hablo con Emilio, y con sinceridad le digo que no tengo mi día, me voy a retirar, que no le quiero arruinar su carrera, que puede hacer pódium o más, y que tire hacia delante, que yo llegaré como pueda a Cercedilla y allí se acabó. Trato de convencerlo y antes de Manzanares tira para adelante.

Me quedo solo.

Ya veo Manzanares, km 40, y allí volveré a coger agua, espero que me tengan hielo y sal, como pedí. En el embalse veo a Raquel que está rodando esperándonos, y me acompaña un kilómetro, me habla, me anima, pero voy grogui total¡¡, solo atino a decirla que vaya por delante, para que me tengan preparado mi avituallamiento, y acto seguido aparece Rita la Pelos en bici, siempre animando tratando de tranquilizarme, veo a Krisma, que por las palabras que me grita al oido, creo que no debo llevar muy buena cara, y por fin llego al avituallamiento.


Llegando a Manzanares acompañado por Rita


Tiro la mochila a Mario que me la rellena de hielo, y me tomo un puñado de sal a saco, me dicen que tal estoy, “mal, muy mal, con calambres, mareado y con ganas de vomitar” no me salen otras palabras…., María me anima, que sí, que puedes, pero voy obcecado, veo a Eva, me mira callada, asustada y en el reflejo de sus ojos veo tanta preocupación que sólo tengo ganas de llorar, de desaparecer de allí, no sólo voy sufriendo como nunca, sino que encima la estoy preocupando. Miro a otro lado, y veo a Emilio, pero que hace aquí?:” si hubiera tirado y dejado solo, me arrepentiría toda mi vida”. Me dice.

MANZANARES-MATAELPINO-CERCEDILLA

Y así, corremos dirección Mataelpino, ya los 3 juntos Julito, Emilio y yo. Y despacito vamos abriendo camino. Mentalmente voy derrumbado, demasiada presión absurda, demasiada negatividad en mi mente. Tengo calambres en los cuádriceps con lo que no puedo correr bien, pero seguimos adelante, bebo el agua helada ya de mi mochila, la sal ha hecho su efecto y parece que el estómago empieza a ir de mal a regular. Raquel nos acompaña unos kilómetros, tratando de hablarnos, pero apenas podía gruñir alguna palabra que otra. Sin embargo, seguimos corriendo.  Julito y yo flaqueamos en las cuestas, lo que aprovechamos para andar los tres en las más duras y aliviar un poco. Lamentablemente cogemos a JLM, que va caminando con calambres, y allí se queda Raquel masajeándole. Pienso con tristeza que se va a retirar.

La entrada a Mataelpino es aterradora, un cuestón de asfalto da pie al siguiente avituallamiento, el km 47 era nuestro, miro para una terraza y veo a Claudio ventilándose una jarra de cerveza con Charo, vaya, otro que se habrá retirado. Veo a Eva, y trato de sonreír, pero la mueca que me sale no debe convencerla mucho. Me dice algo Mario de comer, bufff imposible con las ganas de vomitar que llevo, bastante con tragar como un pavo los geles y el agua.

Seguimos hacia delante, con un tramo bastante bueno, de sendero entretenido, donde podemos correr todo el rato, parece que las sensaciones no son tan malas, aunque mentalmente sigo pensando que me retiro, que voy muy tocado y no he llegado ni a la mitad, pero bueno, trato de correr todo lo que puedo, trato de tener paciencia, dejar que pasen los kilómetros, y no lastrar demasiado a Emilio.

Pasamos el km50, mitad de carrera, y empiezo lo peor del día, la subida hacia la barranca no acaba nunca, muchísimo calor, camino ancho sin sombra, sin aire, agobiado, con las piernas completamente rotas, y sin ningún tipo de descanso. Allí fue fundamental la compañía de Emilio, que nos iba marcando a Julio y a mí, pequeños hitos, Venga, andamos hasta el arbusto y luego corremos hasta el árbol, y así, poquito a poco, sufriendo, con pasitos de bebé, pero seguimos haciendo camino.

Ese tramo fue con diferencia el peor de la carrera, fue durísimo, terrible, me dolía todo, y de nuevo Emilio: “No te jode, y que cojones quieres?, te va a doler como en tu puta vida, pero estás haciendo una buenísima carrera, vas roto y vas octavo? Hay que seguir apretando el culo¡¡” y así llegamos al km55 y bebimos un aquarius helado, y rápido a correr de nuevo, el dando paso a unas zonas de robles con más sombra y campo a través. Allí a pesar de eso, seguía con la decisión firme de retirarme en Cercedilla, seguía acalambrado, dolorido, tenía que andar en las cuestas arriba, y en las cuestas abajo no podía apenas correr. Allí visualicé el momento de la retirada y me eché a llorar mientras corría. Menuda mierda¡¡, tanto entrenamiento, y sobre todo tantas ilusiones para esto? Allí pensaba en todos, pero sobre todo, no sé por qué me dio por pensar en mi familia, que decirles? y a Eva? No había sido capaz…

Bajamos por la ancha pista hasta el río, y llegamos a Cercedilla en el km 63, con más de 6h y media corriendo, cuesta arriba por la calle de asfalto que da al polideportivo, la recuerdo con nebulosa, corriendo a pasitos cortos, tratando de aparentar normalidad pero sin poder quitarme esa cara de zombi, que me impedía bajar de mi mundo, al terrenal….gritos de Krisma que oigo pero no consigo entender, ánimos de todos a los que miro y que no consigo ver, tuerzo hacia el polideportivo, donde hay un montón de voluntarios que nos conocen, nos gritan y animan por nuestro nombre, y allí empezaron a pasar cosas...


Grogui llegando a Cercedilla


Primer “click” en mi cerebro, quizá no voy tan mal. Nos metemos a por las mochilas para pasar el control del material obligatorio para continuar a partir de ese punto (frontal, linterna y silbato), ¿Pero no me iba a retirar?, bebo, como, bebo, como…. allí Paco Garabitas me anima un montón, la madre de Julito nos ofrece comida, y veo un plato de sandía que me como entero de un tirón, hasta que noto como Maria está a mi lado diciéndome tranquilo, come tranquilo. A su lado Eva. Nerviosa. Callada. Preocupada. No la había visto así en mi vida. Mi comportamiento hasta entonces la había asustado…..Segundo “click”, no hemos llegado tan lejos para abandonar ahora. Me rellenan la mochila de hielo, sigo comiendo, les digo que me miren las pupilas a ver si tengo signos de mareo por deshidratación, me dicen que llevo buena cara. Tercer “click”, me da alegría, no sé por qué, creo que fue por contagio, recuerdo a Krisma diciéndome que había recuperado, a Eva a mi lado diciéndome que "ya estaba mucho mejor", a María entusiasmada “vas octavo¡¡ joder dame un beso¡¡”.

Y allí tomo una decisión, que si tengo que llorar, será de emoción, y además, será en Segovia. Me abrazo a ella, y la digo: “Voy a llegar, esto lo hago por ti”, y sin esperar a que me vea las lágrimas en los ojos, salgo corriendo, mirando a mi reto a los ojos, y sabiendo que hoy venceré, porque ella está conmigo, como lo estuvo siempre, como lo estará.

Los aplausos y el pasillo que me hacen los voluntarios al salir del polideportivo me llenan la mochila de energía. Justamente fuera, están los demás, veo a Charo, Mario, Raquel, a los niños, JLM, Eva, Miguel, creo que a Rita y a Albert, y por fin los veo, creo que por primera vez en toda la carrera, es tanta la alegría, que desbordo energías por todos los sitios, por primera vez en todo el día, sonrío. 

Cuánto queda?, 38km sólo?, he corrido mucho más otras veces, y como si volviera a empezar, reseteo cuerpo y mente, ahora empieza de verdad esto, el botón de ON se acaba de encender, ya sé que voy a acabar, sería imposible no hacerlo, y será gracias a tantos clicks y empujones de la gente querida.

CERCEDILLA-FUENFRÍA

A partir de ahí, ya supe que las cosas siempre son más sencillas de lo que nos creemos, los problemas muchas veces son barreras que no sabemos sortear y nos empeñamos en saltar, chocándonos una y otra vez. Hoy sólo había que correr, nada más sencillo que eso, y lo hicimos, vaya si lo hicimos¡¡, y eso que nos quedaba lo más duro, la subida hasta Fuenfría por la carretera de la Republica.


Subiendo a las Dehesas animados por Krisma


Fue la subida que tantas veces habíamos soñado, en tantos días de entrenamiento siempre que hablábamos sobre ella, nos imaginábamos corriendo en la Republica, y así fue, nos iban dando referencias, y siempre recortábamos, cogimos a algunos corredores, 10’, 3’ en el avituallamiento, 2’ al final cuando nos encontramos con Pablo Vega a mitad de camino.

Julito subiendo a las dehesas animado por Krisma y Mar


Un punto de inflexión fue pasado el mirador de los poetas, nos coge Julito, de nuevo, habíamos ido 75km en menos de 1’ delante o detrás, pasando crisis, volviendo a recuperar, y así sucesivamente, ya hablamos los tres, era absurdo, no éramos, ni somos rivales, y decidimos que pasara lo que pasara, llegaríamos los 3 juntos.

Y coronamos, tomamos el avituallamiento líquido arriba en el km 78, comida, bebida, una paradita técnica para echar un líquido más parecido al coñac que otra cosa…y para abajo¡¡

PUERTO DE LA FUENFRÍA-SEGOVIA

Ya sin batería en los GPS, íbamos sin referencias de ritmos ni kilómetros, tan sólo sabíamos la hora y el camino a seguir, así que fue una buena manera de ocupar la mente, ir haciendo cálculos de ritmos y de lo que nos quedaba, haciendo una horquilla sobre lo que podíamos tardar si acabábamos andando, o si lo hacíamos corriendo, y así nos marcábamos expectativas, en mis cálculos veía que llegaríamos entre 11 y 12horas, y en esas, seguimos corriendo, esperando el siguiente punto en el que volveríamos a coger referencias. En mi mente, ya sólo estaba llegar, aguantar el dolor como fuera, y no parar, correr, correr, y correr.

Sin saber muy bien cómo íbamos llegamos a la Cruz de la Gallega, en el km 90, ya sólo nos faltaban 11km de camino y llevábamos más de 9horas y media, estábamos recuperando tiempo a cada paso sobre las expectativas creadas. Agua, y el último gel. Y de nuevo unas palabras de Emilio que las llevé muy presentes en ese tramo: ahora hay que rematar la faena. Ya no podíamos parar, seguimos corriendo, yo lo recuerdo como una velocidad de vértigo, indudablemente que no era para tanto, pero llevábamos todo el día corriendo, y para esas alturas a mí me parecía increíble….

Cuando ya ves Segovia al fondo, dice Julito, se siente uno bien, cuando se tiene el objetivo a la vista eh?.

Entrada a la ciudad por la tarde y recorriendo sus calles, y a falta de 1km mis compañeros de viaje me hacen llorar. “Kike, llevas 8 años lesionado sin poder correr a gusto, has preparado como nadie esta carrera, sabemos lo que significa para ti, y queremos que te adelantes unos metros y entres tu primero”

Aún hoy se me saltan las lágrimas recordándolo.

Y por fin, la calle peatonal que va a dar a la plaza del acueducto. La meta. Es espectacular. Que sensación, era tanta la satisfacción….miro el reloj y 10h33’ para mi primera carrera de 101km acabando en una magnífica 6º posición.

Alegría. Exaltación. Emoción. Lo he conseguido. Me parece increíble. Yo no creía en mí, pero en cambio, muchos otros si lo hicieron y eso hizo que yo también lo hiciera.

Mi familia entera apoyándome en mis locuras. Mis amigos siguiéndome a través de la carrera, para lo que hiciera falta.

Y en meta ella. Entonces comprendí porque llevaba corriendo todo el día, ahora sé que no era una huida, no corría para dejar atrás nada, sino para encontrarme con lo que tenía delante.

Ahora sé que tanto esfuerzo ha merecido la pena.

Entrando en meta con Julito y Emilio

Nada más llegar

Recuperándome en meta

Con ella

Celebrándolo en Cándido

Muchas gracias a Maria, Sonia, Charo, Rita, Raquel, Mario, Bruno, Lola, Krisma, Albert, Miguel, JLM, Eva, Hugo, Aitana, Claudio, Carmen, Eva, Marco, Armando, Mar, Belén Pegasita, Pedro Garmendia, Pablo Vega, Paco Garabita, a todo el GGM, a los Kroketas y a todos los que me animasteis, seguisteis y apoyasteis a lo largo del recorrido.

Las pomponeras¡¡¡

Dori, Carmen, Papas, ha sido increíble cómo me he sentido arropado por vosotros. Han sido muchas horas de esfuerzo brutal, y me habéis acompañado del principio al final.


Antonio, tu cruzaste conmigo la meta. Una vez más. Como siempre…


Julito, has sido un compañero fantástico, esto sé que se fraguó mucho antes, sufriendo por escalar a todas las antenas que había alrededor. Te conozco desde hace poco, y sin embargo, ya formas parte de nosotros, porque te lo has ganado con tu carácter y personalidad. Muchas gracias por aguantarme, por tirar de mí en los momentos malos, por tu solidaridad y por ayudarme a acabar.


Emilio…..GRACIAS.


Y a ti mi amor, tu sabes, mi niña,  porque tenía que correr esto, sólo tú eras conocedora de lo que significaba este reto para mí, del porqué de las cosas que harto, ya decido no explicar. Sólo tú has conocido el porqué de este viaje a mi interior. Sólo tú me podías dar las fuerzas necesarias para luchar.

miércoles 14 de septiembre de 2011

Y (casi) llegó el gran día del Reto


La Madrid-Segovia 100km, ha llegado, parecía que quedaba mucho, que estaba lejos, que era un "reto" que me había marcado, y que no se cerraría el círculo, sin embargo, hoy ya estamos a -2 días, han sido miles de kilómetros desde que marqué en el calendario el 17 de septiembre, muchos caminos recorridos, vivencias fabulosas, montañas coronadas, sendas descubiertas, sensaciones que recordaré toda mi vida, compañía y personas maravillosas,  ilusión y motivación, que me ha hecho retroceder más de diez años en el tiempo....Hoy puedo decir, que ya he ganado.

No ha sido un camino fácil, casi nada de lo que verdaderamente importa lo es, he tenido muchos obstáculos, los cuales, con la ayuda de Luna, y de ellos, los he tratado de ir salvando, y entonces aprendí, que a pesar de todo, siempre, en cada metro, habrá alguien, sólo tendré que mirar a mi corazón para encontrarla y encontrarlos. 

El sábado no se que pasará, será un bonito viaje, con tres grandes etapas que me recuerdan a varias citas de LUTERO, en la salida, "Esto es una locura que sobrepasa toda medida", llegaremos a Colmenar (km22) donde con paciencia "Ataquemos en primer lugar, la primera muralla", en Cercedilla (km63) llegarán las dificultades pero no habrá que ponerse nervioso y tomárselo como una fracción, "La otra muralla es todavía más absurda" y finalmente, si todo va bien, Segovia, "La tercera muralla cae por sí misma cuando han caído las dos primeras"

Físicamente he hecho todo lo que estaba en mi mano, ha sido un camino de muchos meses, un cambio global en actitud e incluso en aptitud, ahora me queda la mentalización, tratar de cargarme de poder mental, porque en estas carreras, creo que lo fundamental, por encima del físico, son la fe y la rabia, y es que la realidad, es que estas carreras encierran pequeñas metáforas personales sobre un tema tratado mil y una vez  , la lucha del hombre contra sus propios límites, y la búsqueda interior. 

Y es que  si cuando parece imposible que se pueda resistir, llegas a ser más obstinado todavía, puedes hacer que la locura, pueda parecer sensata.

El pasado queda lejos, ya casi no me acuerdo de aquellos años noventa, ahora como dice la canción TICTAC de Sober, "basta de llorar, a sacar las alas y a volar", y es que mi momento ha vuelto a llegar, soy otro corredor, pero el sábado por fin, tengo claras las reglas del juego, a diferencia de otras circunstancias de la vida, en esta ocasión es sencillo, no hay más truco que correr, seguir las flechas amarillas, hasta el final.....


sábado 3 de septiembre de 2011

Último entrenamiento antes de la Madrid-Segovia

Pues sí, esta mañana en compañía de mis grandes amigos Emilio y JLM, he hecho 44km, entre Rivas y san Martín de la Vega y vuelta, todo por caminos, relativamente llanos. Mi 5º maratón de entrenamiento para la Madrid-Segovia 100km, y sin lugar a dudas el entrenamiento que mejores sensaciones me ha dejado.

Salimos de Rivas a las 8:00 con algo de lluvia, ambiente otoñal, y dudas, muchas dudas, las últimas semanas de carga estaban haciendo estragos, me duelen los isquios, los gemelos, y me siento cansado, y de esa guisa, teníamos por delante 45km nada más y nada menos....pero confío plenamente en la compañía, y se, porque lo sé, que si se corre contento, y con una sonrisa en la cara, las cosas siempre son más fáciles. Y hoy tanto JLM como Emilio, han sido unos compañeros de viaje perfectos.

JLM y Emilio Comunero

 Hemos ido por caminos por donde no había corrido nunca, lo cual siempre es gratificante, esos cortados del parque regional del sureste son muy bonitos, y las gotas de lluvia, nos refrescaban, muy importante en estas pistas, donde no hay un solo árbol en todo el recorrido.

Llegando a San Martín
 La prudencia ha imperado en la ida, donde los ritmos han sido pausados y tranquilos, podíamos beber y comer sin problemas, y sobre todo testar, que hoy, por lo menos hoy, no dolían mucho los isquios al alargar la zancada, con lo cual, el gemelo tampoco se quejaría, buenas noticias¡¡

Aproximadamente hemos empezado a 5' el km, para ir cada vez un pelín más rápido, pero sin pasar de 4'50, el objetivo de hoy era hacer distancia, no ritmo¡¡

Ya en San Martín, casi la mitad del recorrido y tras parar a por agua y un aquarius, empezamos el regreso, sabiendo que ahora los kms, son en negativo, cada vez resta menos para volver, y las sensaciones siguen siendo buenas, asimilo bien el agua y los geles, y sorpresivamente, cada vez me siento mejor.

Emilio tirando, y cada vez vamos más rápido, hemos bajado en la vuelta más de 5' sobre la ida, yendo a ritmos entre 4'30 y 4'40, lo cual nos ha dejado muy satisfechos.
Tarzan tras 44km
 Hoy ha sido una carga de confianza para los 3. El paso por el maratón en 3h25 y con sensaciones de mucha facilidad (en esos kilómetros ya íbamos a 4'10), y sobre todo, y lo más importante, de poder seguir corriendo  varios kilómetros más sin dificultades.

Con esta tirada, doy por concluido el entrenamiento esencial para la M-S 100km, ha sido un camino muy largo, muy bonito, que me deja enormemente satisfecho, sabiendo que ha merecido la pena, con independencia de lo que pase de ahora en adelante. 

La vivencia, las sensaciones capturadas, las amistades, la compañía....
Cansado, mojado, pero tremendamente contento

viernes 2 de septiembre de 2011

jueves 1 de septiembre de 2011

Asics Gel Cumulus


Ya son 3 pares de Asics Cumulus, y no me defraudan, cuando pienso en una zapatilla "base" para la temporada, ya sólo pienso en ellas. Cumplidoras en diferentes terrenos, distancias y ritmos. Cómodas y duraderas. Se puede pedir más? si, además no son las tope de gama en precio....



Zapatilla de entrenamiento básica de 368gr (330gr sin plantilla para 10 USA)

Peso 67kg-pisada leve pronadora-Uso con plantillas leves

Perfil de corredor: corredores neutros y supinadores o leves pronadores con plantillas.  Especialmente recomendadas para supinadores.

Peso del corredor: entrenamiento desde 60kg hasta 80kg, y competición larga y por asfalto entre 80 y 100kg. Recomendadas para el entorno a los 70kg

Terreno:  tierra compactada, caminos, y pistas forestales.

Amortiguación: Trasera de GEL, acaso se puede decir más?, absolutamente probada. Las sensaciones con la amortiguación gel de asics es de absoluta consistencia cuando pasan los kilómetros. Otras marcas son más blandas y confortables nada más ponerlas, en los primeros kilómetros, pero pierden esa "consistencia" con el tiempo en el entreno, sin embargo con Asics, el paso de los kilómetros mejora esa amortiguación, como se calentara el gel. Esta zapatilla además es bastante gruesa delante donde también lleva GEL y Solyte, por tanto son perfectas para una correcta pisada.

Horma: semicurva y con buen ajuste en la parte central, dejando libertad en la zona delantera,  para pies de ancho normal, pero existe un 2E para anchos especiales.

Agarre: Correcto en mojada y en la mayoría de las superficies, aunque en algunas zonas de tierra suelta, me he sentido inseguro por lo que resbalan.

Estabilidad: Bastante aceptables para ser una zapatilla neutra con tanta amortiguación, además la tecnología IGS guía la pisada de manera adecuada

Textil: Correcto, a mi personalmente me gustan todavía más calados, pero entonces comprometen la durabilidad del mismo. Yo trataría de introducir más rigidez en los materiales en la parte interna

Flexibilidad: Correcta, sostiene muy bien en el arco con la pieza rígida que incorporan, flexionando sólo en la parte delantera

Sensaciones y ritmos: Son zapatillas confortables sobre todo, así que muchas sensaciones "racing" no las podemos pedir, sin embargo, con el paso del tiempo y la "doma" de las zapatillas,  permite cierta alegría, aunque son para rodar y rodar muchos kilómetros.

Signos de desgaste: Muy duraderas, y para muestra la foto. Con casi 700km, no tienen ningún signo de presiones en la mediasuela, algo de desgaste en la suela, con lo que se puede afirmar que son muy duraderas. El AHAR+ que incorporan en el talón, deberían introducirlo también en la parte delantera, que es donde antes se desgastan.