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| 101km de Ronda |
No sé ni por dónde empezar, la verdad que muchas veces, el folio en blanco, esos textos que nos quedan por escribir, es como algunas carreras, se espera demasiado de ellas, que quizás a veces no llegan a cubrir las expectativas, como cuando te dicen aquello que no quieres oír, y al final explota tu mente en mil pedazos, o por haber dicho lo que no querías decir, pero no había más remedio...
Ya hemos venido de Ronda, y hoy ha tocado jornada de reflexión, y de interiorizar pensamientos, por más que lo analizo creo que tengo motivos para estar contento de este fin de semana, pero sin embargo, busco y busco en mi interior y no consigo encontrar felicidad que canalizar y que me libre de esta angustia, también es verdad, que a veces, proyectamos nuestras ilusiones vitales en determinados objetivos, y no dejan de ser aulas estancas, y a veces no puede ser.
Pero empecemos por el principio.
Viaje el viernes, 600km en coche, después de toda la jornada de trabajo, menos mal que la compañía, hizo que tanto el viaje, como la llegada a Ronda fuera fantástica. Todo el recorrido recordando frases, arengas, y ánimos insuflados por toda la gente que me quiere. Llamadas, mails, sms.....Sinceramente no puedo negar que me sentía un poco mal, yo “sólo” iba a correr 42km, me producía rubor, no me creía ni me creo merecedor de ninguno de ellos, ya que el resto de los que tomaron partida, si eran auténticos guerreros, locos a punto de partir a una aventura sin un final definido, nada menos que 101km por monte. La verdad, que ellos, estos seres normales, con una vida normal, que un día decidieron salirse de la regla, y tomar un camino alternativo, si me producen admiración.
Toda la cena, con un pensamiento cíclico: acabo la carrera?, no, porque he prometido a una persona que no, además me da “respeto”, pero, y si acabo la carrera?.....
El día de la carrera, la misma tónica, un run, run en la cabeza, acrecentado por los compañeros de equipo, que no me llegaban a entender y posiblemente a creerme del todo.
Bueno, finalmente me olvido de todo, he venido a hacer 42km ayudando a Emilio en su objetivo de lograr una buena carrera aquí, y punto, y con esa decisión partimos hacia el control de salida, mientras la lluvia moja nuestras caras, dando algo de mística a esa entrada hacia la verja del polideportivo, donde de pronto, la gente deja de hablar, sabedores que empieza lo serio.
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| Esa risa nerviosa de la salida |
El ambiente se merece un punto y aparte, como es posible lograr unir corredores, ciclistas, militares y un pueblo entero, en una única dirección? es algo difícil de explicar, pero como un mismo organismo, toda la serranía de Ronda, te abraza ese día.
El cohete de salida, anticipado por las arengas de los legionarios, abre los corazones desbocados de los miles de corredores, y de pronto, kilos de adrenalina, pasión y miedo, empiezan a moverse al mismo son. Es algo espectacular, y difícilmente imitable.
Salimos rápido, primer kilómetro cuesta arriba en 4’45, segundo kilómetro 4’05, tercer kilómetro 4’07, y sólo consigo ir en torno al puesto 30 o el 40, pero esto que es?, estos tíos están todos locos, es un auténtico suicidio, quedan 97km, y vamos a ritmo de bajar de 7h, cuando el record de la prueba es casi 8h.
Mi cabeza no da para más ante ese ritmo imposible, y empiezo a acumular pensamientos negativos, no voy a aguantar. De hecho en el km5 se me va Emilio en una cuesta de las de andar……es increíble, de verdad este ritmo será bajo el que desarrolle la batalla?.
En fin, llegaremos donde sea, y hago un parcial de 8’20 en el siguiente dos mil, y vuelvo a alcanzarlo, remontamos algunos puestos, pero luego sabremos que había unos cuantos portugueses que han salido a 3’30….sin palabras. Y allí hablo con él, vamos bien, pero no quiere perder tiempo en el primer avituallamiento, le paso todo el agua de mis botes, y él tira, mientras yo paro a cargar agua, ya no le volvería a ver. Aunque tiro a tope, no le recupero el tiempo perdido.
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| Tirando con todo, km15 |
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| Marek debutando en 11h25' |
Mis sensaciones encontradas, bastante raras, como he dicho varias veces, con un poco de cara de tonto. Como es posible que esta gente que va a hacer 101km vaya tan rápido? son momentos de cierta duda, hasta que decido seguir a tope, hemos venido a medirnos en una batalla, no es mi guerra, hoy era un maratón más, el segundo en 20 días, en mi camino particular de pasitos cortos, pequeñitos...
Y quizá entonces, es cuando me acuerdo de tantas cosas, que me hacen seguir, y hago mis mejores kilómetros, voy pasando los avituallamientos, y los controles de pasaporte, donde te tienes que parar, bien sea a beber, a cargar agua, o a que te sellen.
Hacemos un grupo de unos 7 corredores, y voy tirando todo el rato, con todos ellos detrás, en ese momento, el ritmo es sobre 4'30 de media, bastante alto, ya que casi todo es pista, pero algunas partes del circuito con cuestas, piedras sueltas, hierba dificultan el pisar bien. Llegamos a ver al corredor clasificado en 8º posición, y eso es lo más que me acerqué a la cabeza.
Y a diferencia de los maratones de asfalto, ya me pasó en Islandia, cuando vas en rutas de trail, los kms pasan rápidos, de pronto ya había pasado el km 28 y llega una zona cómoda de pista y asfalto, así que decido forzar un poquito más y paso a ir a 4'15 con facilidad.
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| Paso por Arriate |
Se llega a Arriate, y allí parece que vuelas, se juntan varias circunstancias, el terreno favorable, y la enorme cantidad de público que hay en todas partes, formando parte de la fiesta del día. Además las personas que te siguen pueden acceder en coche. Uno de los mejores momentos de toda la carrera. Allí estaba ella.
Pero como todo lo bueno no dura, pronto llega la cuesta de los cochinos, entre el km 35 y el km39 aproximadamente, y que dura se me hizo¡¡, allí me morí. Tuve que andarla casi entera, con 4km a más de 8'/km de media, veía a gente andar, pero todos los que corrían de atrás me iban adelantando, cimentando la losa mental de las malas sensaciones. Creo que fui peor precisamente por obsesionarme en estar haciéndolo mal. Esa cuesta fue el punto de inflexión, se me pasaron por la cabeza todos los diablos que rondan en mi corazón, y la palabra, he decepcionado, protagonizaba todos mis pensamientos. Si, lo se, es irracional, pero es que irracional es la mente de un corredor que pretende ser ultrafondista. No me salvó ni siquiera ella, que está presente en esta locura, montada conmigo en esta tabla de surf, cogiendo esta ola....
A partir de ahí estaba fuera, no estaba disfrutando, psicologicamente iba muy tocado, y ya no quería estar más metros en esos caminos. Me retiré en el km 42, en 3h37.
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| Retirada en el km 42 |
Pero detrás de esta retirada, hay un entrenador, que tenía a Emilio luchando y disputando una batalla cruenta, como me temía, la salida excesivamente rápida y arriesgada, hizo que tras pasar el km 50 en 4h, los siguientes kilómetros fueran un tormento. Pero, y que es sino el ultratrail? desde luego que no es bambi.
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| Esto es el Ultrafondo. Km90. 20% de pendiente |
La lucha descomunal que mantuvieron todos y cada uno de mis compañeros Krisma, Emilio, Claudio, Iván, Marek, y el resto de colegas, Mark y los Kroketas, hace que sienta más este deporte, esta nueva modalidad, que novato como soy, poco a poco ellos, me están dejando asomarme a la ventana y mirar, y lo mejor (o lo peor) es que lo que veo me gusta, me atrae y me engancha.
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| Llegada de Emilio Comunero 9h23' |
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| Llegada de Mark "El Inglés" 9h50' |
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| Llegada de Claudio Luna 9h59' |
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| Llegada de Krimaran 12h01' |
Hoy es otro día, todavía no puedo valorar el fin de semana, pero tengo claro que si cambias el enfoque, la montaña te hace libre, sólo tienes que mirar más profundamente, salvar las rejas que ciegan la belleza que hay detrás.
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| Serranía de Ronda |