martes 7 de junio de 2011

La decepción (I)

La decepción es un sentimiento de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas sobre un deseo o una persona. Se forma en unir dos emociones primarias, la sorpresa y la pena. La decepción, si perdura, es un desencadenante para la frustración y mas adelante, la depresión.

Similar al arrepentimiento, se diferencia en que el sentimiento de arrepentimiento se enfoca básicamente en fallas en elecciones personales mientras que el de decepción se enfoca más en la insatisfacción proveniente del aspecto externo. Es una fuente de estrés psicológico.

La decepción es subjetiva porque depende del resultado esperado de un acontecimiento, por lo que un mismo hecho puede resultar bueno para una persona y decepcionante para otra. Cuando la decepción afecta a las personas, se cambia la imagen mental que se tenia de ellas, sobre todo si afecta a partes fundamentales de la personalidad y puede producir la ruptura de la relación.

6 comentarios:

El crusti dijo...

También la decepción aparece en función de las expectativas que se depositan en el hecho o la persona. A veces son mayores de lo que deberían ser en realidad.Ello multiplica la subjetividad.

En cualquier caso ¿quién no se ha decepcionado alguna vez? Lo importante es recuperarse rápido de esa dececpión o expectativa no satisfecha.

Un abrazo!!

Santi

Carles Aguilar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carles Aguilar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carles Aguilar dijo...

Efectivamente... La decepción en muchos aspectos está relacionada con nuestro devenir cotidiano y es especialmente evidente cuando afecta a algunas personas que actúan de forma inesperada a partir de reacciones que no tienen ninguna justificación y que escapan al buen entendimiento... Pero ante la decepción está la motivación..!! Saludos...!!

Dragonkik55 dijo...

Crusti,
me parece tan interesante la definición y sobre todo con tanta "subjetividad" ante un hecho que nos desborda psicologicamente cuando se produce, que cuando menos, lo tenía que reflejar en el blog.

He llegado a ver llorar a una persona hecha y derecha, por decepciones, que para otras, no significarían ni una marca en el calendario.

Pero bien es cierto una cosa que dice Carles, ante la decepción, está la motivación. Interesante.

*Pegasus* dijo...

Oioioioioiiiiiiii... Mejor me callo que no está el horno para bollos.
Gracias por la entrada, Kike.